27/05/2012

islas

Existen, cuando cae el sol, aristas invisibles sobre el mar.
Nudos escondidos bajo las olas que arremolinan el mar contra la huella de las rocas que la erosión ya ha deborado.
Y el mar, viejo de costumbres, persiste por costumbre en atizar su infantería de oleaje contra el peñón que fue algún día.
A esa hora en qué el mar es un espejo, me devuelve el reflejo de la isla que hemos sido.
Disuelta bajo el agua, camino de alguna orilla al otro lado del charco. 

Toubab Dialaw. 2012

10/05/2012

la por


la por
és silenci negre sobre aquest blanc
la por
és adormir la son per no despertar
la por
que respira al meu costat morta de por
la por
es despulla
es despinta
es desfà
la por
et reclama
disfressada de jo
pensant en tu
tan lluny
tan lleu
tan llarg
el temps
del teu oblit
que de la teva absència
recordo només
la por.

25/03/2012

a tiempo

Cuando cada gesto esconde un signo, la realidad se desgarra en silencio. Cuando calculo cuánto tiempo durará tu olor en mis sábanas, se me destiñe la piel sin tu roce. Cuando podemos cambiar el mundo por arriba, se nos desarma el suelo a pie de calle. Cuando tu abrazo dura todas las lunas de una noche en previsión de las noches que vienen. Cuando te echo de menos a menos de un centímetro.

Entonces empieza a ser hora de dejar de llegar tarde.


07/02/2012

harmattan

El viento

hincha

la ciudad

con rostros

secos

de dar

la cara

mudan

de piel

las paredes

con rastro

de escamas

presidenciables

el viento

sopla respuestas

dentro de urnas

de aire viciado

llena de

un futuro

imperfecto

en la calle

desollada

exhala hoy

la primavera

su última brisa

de huesos rotos.


------


Le vent

gonfle

la ville

avec des

figures

sèches

à force

de faire face

changent

de peau

les murs

avec des traces

d’écailles

présidentiables

le vent

souffle les réponses

dans des urnes

d’air corrompu

enceint

d’un futur

antérieur

dans la rue

écorché

exhale

le printemps

sa dernière brise

d’ossements brisés

31/01/2012

compte rendu 31/01/2012

Al pati de casa, mentre la familia prepara el foc per sopar, sona la lletania obsessiva de la pregària i el metrònom dels tirs policials. El ritme del carrer no s'atura. La cançó sorda del carrer ningú l'escolta.

S'acoplen els crits d'uns i altres prometent un futur brillant. Algun dia. Mentrestant, respectarem les lleis per poder infringir-les legalment. Escuren el coll per cridar que la culpa és d'altri. Ens esgarrapen les orelles amb la banalitat del soroll.

A casa preparen el sopar. Carn a la brasa, a la brasa del carrer. I l'olor de pneumàtic cremat, acauada rere la porta, es disfressa de carn a la brasa de carn de canó.

És dimarts 31 de gener de 2012. Som a Dakar.

Demà serà dimecres i res de tot això haurà passat.

Els escombriaires escombraran escombraries. I la brutícia es llevarà aviat per anar al despatx a reduir la pobresa i incrementar els guanys.



....



En el patio de casa, mientras la familia prepara el fuego para cenar, suena la letanía obsesiva de la rezo y el metrónomo de los tiros policiales. El ritmo de la calle no se detiene. La canción sorda de la calle nadie la escucha.

Se acoplan los gritos de unos y otros prometiendo un brillante futuro. Algún día. Mientras tanto respetaremos las leyes para poder infringirlas legalmente. Se aclaran la garganta par gritar que la culpa no es suya. Nos arañan los oídos con la banalidad del ruido.

En casa preparan la cena. Carne a la brasa, a la brasa de la calle. Y el olor de neumático quemado, agazapado tras la puerta, se disfraza de carne a la brasa de carne de cañón.

Es martes 31 de enero de 2012. Estamos es Dakar.

Mañana será miércoles y nada esto habrá sucedido.

Los barrenderos barrerán la basura. Y la basura se levantará temprano para ir a la oficina para reducir la pobreza e incrementar las ganancias.

25/10/2011

lamento voyeur

F y A son una bonita melodía. Lo primero que percibo en ellos es la harmonía de sus voces. Solo de trompeta ella, clarinete, instrumento de viento en cualquier caso. Línea de bajo él, baqueteado líquido, contrabajo.

Forman un conjunto pausado.

Dibujan un perfecto círculo al cuál nos acercamos para terminar resbalando sobre su superficie sin asidero posible. Un trazo que empieza y acaba en cada uno de los invitados que asistimos a su hermandad de puntos suspensivos.

F es sobremesa.

A es desayuno.

Saber que él existe me aterra y a pesar de querer borrar su recuerdo, paso el día parafraseando su voz para olvidarle. No duermo.

Sé que no volveré a verle y no quiero volver a verle. Porque cuando le encuentre él será otro. Acompañado de otra a quién simule amar, puesto que su brecha es tan profunda que el amor se le evapora antes de llegar a las manos, a la boca. Acaso por los ojos le gotee algo parecido a una simpatía enjaulada. Piedad de cocodrilo por aquellos que admiramos su baile.

Huéspedes de la hermosura. Invitados al guateque de las palabras. F, la melodía. A, el escenario. Aplaudimos con las entrañas este festín de inteligencia. Atiborrada de estrellas fugaces me recuesto indispuesta. Digestión esdrújula.

Y ahí está ella, media tarde sonriente para lamerse las heridas a la sombra de sus pómulos. Para lamentar lo que no ha sido al cobijo de su techo inacabado.

Me sobra noche al final de sus atardeceres, me falta sueño para sus mañanas.

Y pretendo ignorar que en el fondo de su círculo habita la misma infelicidad que me desvela.

05/10/2011

Postales sin sello

La cuadratura del círculo es echar de menos un restaurante chino. Pero no con melancolía de domingo, echar de menos violentamente, con una sacudida en seco desde la planta de los pies hasta la coronilla, con réplicas en los lagrimales y las hojas en blanco.

Lo complicado es llorar por la fealdad perdida en el remitente de las postales. Recordar las buganvilias que se desparraman sobre los muros de una calle apestosa, reproduciendo la imagen y evocando el olor.

Lidiar con esta ciudad que solamente existe trazando sus calles con los pies. Redactar los recuerdos pisando con fuerza una huella que sabemos perecedera, mirando una calle que pronto dejaremos de andar.

Un recuerdo es un hombre que olvida.