27/05/2012
islas
10/05/2012
la por
25/03/2012
a tiempo
Cuando cada gesto esconde un signo, la realidad se desgarra en silencio. Cuando calculo cuánto tiempo durará tu olor en mis sábanas, se me destiñe la piel sin tu roce. Cuando podemos cambiar el mundo por arriba, se nos desarma el suelo a pie de calle. Cuando tu abrazo dura todas las lunas de una noche en previsión de las noches que vienen. Cuando te echo de menos a menos de un centímetro.
Entonces empieza a ser hora de dejar de llegar tarde.
07/02/2012
harmattan
El viento
hincha
la ciudad
con rostros
secos
de dar
la cara
mudan
de piel
las paredes
con rastro
de escamas
presidenciables
el viento
sopla respuestas
dentro de urnas
de aire viciado
llena de
un futuro
imperfecto
en la calle
desollada
exhala hoy
la primavera
su última brisa
de huesos rotos.
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Le vent
gonfle
la ville
avec des
figures
sèches
à force
de faire face
changent
de peau
les murs
avec des traces
d’écailles
présidentiables
le vent
souffle les réponses
dans des urnes
d’air corrompu
enceint
d’un futur
antérieur
dans la rue
écorché
exhale
le printemps
sa dernière brise
d’ossements brisés
31/01/2012
compte rendu 31/01/2012
S'acoplen els crits d'uns i altres prometent un futur brillant. Algun dia. Mentrestant, respectarem les lleis per poder infringir-les legalment. Escuren el coll per cridar que la culpa és d'altri. Ens esgarrapen les orelles amb la banalitat del soroll.
A casa preparen el sopar. Carn a la brasa, a la brasa del carrer. I l'olor de pneumàtic cremat, acauada rere la porta, es disfressa de carn a la brasa de carn de canó.
És dimarts 31 de gener de 2012. Som a Dakar.
Demà serà dimecres i res de tot això haurà passat.
Els escombriaires escombraran escombraries. I la brutícia es llevarà aviat per anar al despatx a reduir la pobresa i incrementar els guanys.
…....
En el patio de casa, mientras la familia prepara el fuego para cenar, suena la letanía obsesiva de la rezo y el metrónomo de los tiros policiales. El ritmo de la calle no se detiene. La canción sorda de la calle nadie la escucha.
Se acoplan los gritos de unos y otros prometiendo un brillante futuro. Algún día. Mientras tanto respetaremos las leyes para poder infringirlas legalmente. Se aclaran la garganta par gritar que la culpa no es suya. Nos arañan los oídos con la banalidad del ruido.
En casa preparan la cena. Carne a la brasa, a la brasa de la calle. Y el olor de neumático quemado, agazapado tras la puerta, se disfraza de carne a la brasa de carne de cañón.
Es martes 31 de enero de 2012. Estamos es Dakar.
Mañana será miércoles y nada esto habrá sucedido.
Los barrenderos barrerán la basura. Y la basura se levantará temprano para ir a la oficina para reducir la pobreza e incrementar las ganancias.
25/10/2011
lamento voyeur
Forman un conjunto pausado.
Dibujan un perfecto círculo al cuál nos acercamos para terminar resbalando sobre su superficie sin asidero posible. Un trazo que empieza y acaba en cada uno de los invitados que asistimos a su hermandad de puntos suspensivos.
F es sobremesa.
A es desayuno.
Saber que él existe me aterra y a pesar de querer borrar su recuerdo, paso el día parafraseando su voz para olvidarle. No duermo.
Sé que no volveré a verle y no quiero volver a verle. Porque cuando le encuentre él será otro. Acompañado de otra a quién simule amar, puesto que su brecha es tan profunda que el amor se le evapora antes de llegar a las manos, a la boca. Acaso por los ojos le gotee algo parecido a una simpatía enjaulada. Piedad de cocodrilo por aquellos que admiramos su baile.
Huéspedes de la hermosura. Invitados al guateque de las palabras. F, la melodía. A, el escenario. Aplaudimos con las entrañas este festín de inteligencia. Atiborrada de estrellas fugaces me recuesto indispuesta. Digestión esdrújula.
Y ahí está ella, media tarde sonriente para lamerse las heridas a la sombra de sus pómulos. Para lamentar lo que no ha sido al cobijo de su techo inacabado.
Me sobra noche al final de sus atardeceres, me falta sueño para sus mañanas.
Y pretendo ignorar que en el fondo de su círculo habita la misma infelicidad que me desvela.
05/10/2011
Postales sin sello
La cuadratura del círculo es echar de menos un restaurante chino. Pero no con melancolía de domingo, echar de menos violentamente, con una sacudida en seco desde la planta de los pies hasta la coronilla, con réplicas en los lagrimales y las hojas en blanco.
Lo complicado es llorar por la fealdad perdida en el remitente de las postales. Recordar las buganvilias que se desparraman sobre los muros de una calle apestosa, reproduciendo la imagen y evocando el olor.
Lidiar con esta ciudad que solamente existe trazando sus calles con los pies. Redactar los recuerdos pisando con fuerza una huella que sabemos perecedera, mirando una calle que pronto dejaremos de andar.
Un recuerdo es un hombre que olvida.